Con la firme convicción de que el mundo puede ser un mejor lugar para todos los seres que lo habitamos, y de que es posible educar a las personas, motivar sus sentimientos y movilizar sus voluntades para acometer, desde el espacio que cada uno ocupe, esa gigantesca tarea, nos proponemos impulsar esta institución que pretende recoger muchas de las mejores ideas y prácticas que ha producido la Humanidad en su devenir, y colocarlas al servicio del mejoramiento de la mayor  cantidad de personas posible, como la vía más efectiva y duradera de mejorar al mundo en que vivimos.

Desde el INSTITUTO ALMAGUER PARA LA FORMACIÓN HUMANA INTEGRAL aceptamos el reto y nos lanzamos al camino esperando crear el efecto de una piedra sobre las aguas del inmenso lago humano: levantar ondas que podrían desaparecer al instante o, quizá, provocar un tsunami de ternura y bondad que enderece este mundo al revés.

No es verdad que el alma humana deba permanecer irremediablemente fea, hosca y violenta, en medio de esta aventura maravillosa que es la vida. Imbuidos de esa fe en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud que aprendimos de nuestro Maestro de Vida, José Martí, hacemos nuestras también estas palabras suyas: “Yo abrazo a todos los que saben amar. Yo traigo la estrella, y traigo la paloma en mi corazón”.

 

         Carlos Rodríguez  Almaguer

         

 

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